Cuando pensamos en una alberca perfecta, lo primero que nos viene a la mente es un agua cristalina que invite a echarse un clavado. Sin embargo, que el agua se vea "transparente" no siempre significa que sea saludable. Detrás de una experiencia de nado segura hay una química exacta que protege lo más importante: la salud de tu familia, tus huéspedes o tus clientes.
En México, el mantenimiento de albercas (especialmente en hoteles, clubes y rentas vacacionales) está estrictamente regulado por las normativas de COFEPRIS. En esta guía te explicamos cuáles son los parámetros obligatorios que debes cuidar y por qué la salud de los usuarios depende de ellos.
Mantener los rangos químicos en su punto exacto puede parecer una tarea compleja, pero es la única garantía de que tu alberca sea un sinónimo de bienestar y un activo seguro para tu negocio o propiedad residencial.
En Azul Infinito te ayudamos a equipar tu cuarto de máquinas con sistemas automatizados de dosificación y kits de medición profesional para que cumplir con las normas de salud sea un proceso sencillo y automatizado.